Qué es un haiku


Un haiku es un poema muy breve. Apenas contiene 17 sílabas repartidas en tres versos, de 5, 7 y 5 sílabas respectivamente. Una estructura sencilla y aparentemente rígida que obliga a concentrar la sustancia poética y narrativa en un espacio y un tiempo mínimos.


Ramas secas
©Rodrigo L. Alonso


Los haikus nacieron en Japón en el siglo XVII. Forman parte de la tradición poética de ese país oriental. Este poema de Matsuo Basho (1644-1694) reúne y simboliza esta expresión literaria, cargada de imágenes, sugerencias y ambigüedades.


Sobre la rama seca,
un cuervo se ha posado;
tarde de otoño.


///


Los haikus también han estado vinculados a la vida ascética, a la meditación, al budismo Zen y al satori. Así como a la contemplación de la naturaleza, muy especialmente de sus elementos y de sus ciclos estacionales: Primavera, verano, otoño, invierno… y vuelta a empezar.

El objetivo sería captar el instante: “Haiku es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento”, dejó escrito Matsuo Basho.

Esta fórmula exige eliminar lo superfluo y lo retórico para ser concisos, esenciales, y así intentar plasmar el presente. Dicho de otra forma, captar mediante una instantánea la vida en un momento irrepetible, fugaz, efímero.

Una limitación formal como la que exige escribir un haiku con esos tres renglones de dos o tres palabras cada uno de ellos hace que uno vaya adaptándose y ciñéndose a esa vieja estructura hasta encontrar nuevas e imprevistas posibilidades. 

Como sostenía Mario Benedetti, “la dificultad formal pasa a ser un aliciente y la brevedad una provocativa forma de síntesis”.

Es en esas tres líneas, en tres versos, en 17 sílabas, donde se intenta recoger esa imagen fugaz, esa instantánea de la vida irrepetible. 

Y es que “el arte del haiku está lo mas cercano posible a la vida y a la naturaleza, y lo más alejado posible de la literatura y de la escritura esmerada, de tal manera que el ascetismo es allí arte y el arte es ascetismo”, escribía Blyth en su Historia del Haiku.


Un viejo estanque
Dentro salta una rana…
Ruido del agua

///

La esencia minimalista de los haikus; su economía expresiva, las palabras sencillas o la limitación de adjetivos y de verbos, me ha fascinado hasta convertir sus rasgos y peculiaridades en una forma propia de observación y de expresión.


Sin pretensiones, con una intención abierta, he buscado en su estética incompleta, de múltiples significados e interpretaciones, convertir estos pequeños artefactos poéticos en una creación colectiva, disponible y abierta a la mente y la imaginación de sus lectores.

Lo más leído

Haikus de otoño

Desde Japón

Árboles y bosques