Haikus de verano
En estos “haikus de verano”, que forman parte del libro, De la mar y de los peces, nos encontramos con la estación cálida y una serie de lugares comunes donde transcurren las vivencias cotidianas.
Kigo es el término que se utiliza para indicar el momento del año en que se encuentra esa inspiración. Estos kigo podrían ser, en este caso, el mar, la playa, los puertos, el calor, la siesta, la luz, los días largos, el ocio…
Se trata de un pequeño juego, una inmersión en esos tópicos del verano, esa estación, idealizada, que a veces quisiéramos que no tuviera fin. Una época del año esperada tras el largo invierno, asociada por una mayoría al ocio, al descanso… a desconectar. Ese anhelo de querer vivir en un eterno “veraneo”.
En la orilla,
algas enredan tus pies.
Como confetti.
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Junto a mis pies,
Los peces se mueven
como en el agua.
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En la arena
toallas de colores.
Todos al agua.
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Insistente
canción del verano:
Mantra rayado.
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El viajero
decide ir a Ítaca...
Y ya no está.
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Ese velero,
Sobre un mar brillante,
hace la siesta.
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Se hinchan las velas:
Recibe los vientos…
Buenos y malos.
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De buena mañana
Aún saltan los peces
en la lonja.
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Entre las dunas,
su paraíso perdido.
Breve estío.
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En esta noche
al grillo le ha dado
por cantar bien alto.
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Luciérnaga
que brilla esta noche.
Momento de gloria.
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Observo el mar:
Espero a Moby Dick
resoplando.
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Puedes solicitar por correo electrónico el libro completo DE LA MAR Y DE LOS PECES,150 Haikus de verano,en su edición digital, y te lo enviaré lo antes posible.
Rodrigo López Alonso